|
Es una educación orientada hacia el futuro, basada en el diálogo entre la ciencia y la antropología cristiana, la fe y la cultura, y centrada en que los alumnos adquieran y desarrollen las siguientes habilidades básicas: Habilidad para conseguir información. La Preparatoria es ante todo un lugar donde se aprende a aprender y se aprende a pensar, se busca colocar a los alumnos en un proceso de aprendizaje continuo que les sirva en un mundo de cambio continuo. A través de esta habilidad para buscar y compartir información útil para la resolución de situaciones académicas, se busca utilizar todo el potencial de la institución educativa según corresponda. Incluye la capacidad de capitalizar experiencias de otros y la propia. Habilidad para razonar con claridad. La Preparatoria trabaja para crear las condiciones que permitan a sus alumnos redescubrir todo aquello que ha permitido a la humanidad relacionarse con el medio, con las demás personas, consigo mismos y la trascendencia. Habilidad para comunicarse con eficacia. La Preparatoria deberá ser un lugar en donde se trabajen las más variadas técnicas para hablar de modo informal o en público, expresarse por escrito, manejar los instrumentos modernos de escritura, manejar e interpretar el lenguaje audiovisual, interpretar y crear en el lenguaje simbólico. Habilidad para comprender el entorno. Situarse adecuadamente en el entorno supone conocer los fundamentos de las distintas disciplinas, de la tecnología para poder entender y valorar éticamente el desarrollo científico y tecnológico puesto al servicio del desarrollo humano. Habilidad para comprender la sociedad. Consiste en trabajar la capacidad de observación, análisis y comprensión de los fenómenos sociales y humanos para desentrañarlos, ser sensibles y ofrecer respuestas fundadas en la misericordia, en el amor y en el servicio. Habilidad para conseguir el desarrollo personal. Supone aprender a cuidar de todas las dimensiones de la persona, su cuerpo, su salud, su interioridad, su trascendencia, su creatividad y capacidad de expresión artística. En síntesis: ser una persona situada, con capacidad de discernir los aportes que ayuden a su familia, a su grupo de amigos y a la sociedad. Habilidad para crecer de modo continuo en la reflexión y vivencia de la propia fe. Buscamos alumnos y alumnas que descubran el sentido cristiano de la vida y adquieran los elementos intelectuales y espirituales que les permitan vivir su fe en el futuro de un modo adulto, se inserten en su comunidad y asuman su misión como seres humanos y ciudadanos responsables. |