{"id":7514,"date":"2025-02-10T21:21:39","date_gmt":"2025-02-10T21:21:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.loyola.edu.mx\/?p=7514"},"modified":"2025-02-13T18:01:41","modified_gmt":"2025-02-13T18:01:41","slug":"entre-perdidas-esperanzas-y-voluntades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.loyola.edu.mx\/?p=7514","title":{"rendered":"Entre p\u00e9rdidas, esperanzas y voluntades."},"content":{"rendered":"<h5><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>Reflexiones sobre los procesos psicosociales en Acapulco a un a\u00f1o del hurac\u00e1n Otis.<\/strong><\/span><\/h5>\n<h6><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Por: <em>Jos\u00e9 Antonio Brito Sol\u00eds<\/em><\/span><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">En el Acapulco de finales del Siglo XIX las suposiciones de los pobladores creaban historias que con el tiempo se convert\u00edan en leyendas. Una de ellas me la narr\u00f3 mi abuela. Dec\u00eda que de ni\u00f1a su abuelo le contaba que algunas noches se escuchaba el galope de un caballo con un jinete recorriendo las calles y callejones de los barrios. La gente cre\u00eda que era el diablo presagiando algo malo. En muchas casas las familias rezaban para que se alejar\u00e1, otras se tapaban de pies a cabeza o dorm\u00edan juntas esas noches ante el miedo. Al otro d\u00eda entre las conversaciones en la calle se dec\u00eda que tambi\u00e9n hab\u00edan escuchado el relinchar del animal e incluso algunos valientes mencionaban haberse asomado y visto a un hombre vestido de negro. A\u00f1os despu\u00e9s ella misma lo comprob\u00f3, pues una noche escuch\u00f3 las pezu\u00f1as del caballo que pas\u00f3 varias veces por la calle donde viv\u00eda. A sus hijos los abraz\u00f3 en silencio hasta que el sue\u00f1o la venci\u00f3. Me dijo que d\u00edas despu\u00e9s apareci\u00f3 una culebra desde el cielo que chupaba el agua del mar. La gente asustada sal\u00eda a ver lo que pasaba. Llamaron al Padre de la Iglesia, oraron y echaron agua bendita a la orilla de la playa hasta que desapareci\u00f3. De ni\u00f1o cada vez que escuchaba a mi abuela hablar de ello, recreaba cada detalle de su narraci\u00f3n imaginando al misterioso personaje en la obscuridad de la noche y a la enorme serpiente bajando del cielo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">La historia que contaba mi abuela muestra parte del contexto del Acapulco de aquel tiempo y la perspectiva colectiva de las creencias, emociones y modos de responder de sus pobladores ante su realidad. Erich Fromm dec\u00eda que las pasiones y angustias no forman parte de la naturaleza humana fija biol\u00f3gicamente dada, sino que son resultado del proceso social creado por la cultura. Esta premisa incluye mucho de lo que quiero compartir en este art\u00edculo para tener una aproximaci\u00f3n a los procesos psicosociales y comportamientos generados por la crisis e incertidumbre despu\u00e9s del hurac\u00e1n, e identificar las diversas contrariedades y reacciones emanadas de la debilidad humana ante los efectos colectivos en Acapulco como parte del estado socioemocional que se ha vivido. Hechos del que tambi\u00e9n se recogen importantes aprendizajes surgidos del estado de resiliencia que se forj\u00f3 ante el manejo de la adversidad, abriendo paso a las muchas posibilidades de recuperaci\u00f3n, donde la voluntad y la esperanza se convierten en dos de los componentes principales para resignificar la vida de la comunidad acapulque\u00f1a a un a\u00f1o de distancia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">En la historia del puerto no existe registro alguno de un fen\u00f3meno natural que haya tenido los alcances de Otis. Los \u00faltimos huracanes Paulina en 1997 e Ingrid y Manuel en 2014 visibilizaron la vulnerabilidad del Acapulco moderno expuesto a los efectos de la naturaleza. Con Otis en 2023 y John en 2024 la destrucci\u00f3n material, econ\u00f3mica, ecol\u00f3gica, as\u00ed como la muerte de muchas vidas fue devastadora. De acuerdo a un estudio hecho por <em>Integralia Consultores<\/em> el impacto econ\u00f3mico se evalu\u00f3 en m\u00e1s de 10 mil millones de d\u00f3lares y solo el 12% de los da\u00f1os estaba asegurado. Tambi\u00e9n se menciona que fue hasta los primeros meses de 2024 que reabrieron entre el 10% y 15% de los negocios y otros cerraron definitivamente. Agrega adem\u00e1s que Otis exacerb\u00f3 las condiciones de rezago social, educaci\u00f3n, salud, vivienda y servicios b\u00e1sicos en Acapulco. Con todo ello es importante estar conscientes que la recuperaci\u00f3n de la ciudad llevar\u00e1 tiempo, debido a todas las implicaciones que conlleva la inversi\u00f3n econ\u00f3mica urgente en promoci\u00f3n tur\u00edstica, infraestructura y desarrollo social. Se requerir\u00e1 mucha disposici\u00f3n y un alto sentido de responsabilidad comunitaria en la participaci\u00f3n colaborativa de los tres niveles de gobierno, todos los sectores y la ciudadan\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Esta experiencia de destrucci\u00f3n y p\u00e9rdidas abruptas que tocaron a toda la poblaci\u00f3n condujeron adem\u00e1s a un proceso psicosocial con diversos s\u00edntomas reflejando un lenguaje colectivo que habla de las heridas, temores, angustias y debilidades vivas de una ciudad lastimada y violentada, que desde hace tiempo resiste a fuertes crisis y golpes de toda \u00edndole. Un puerto que, a pesar del da\u00f1o y dolor est\u00e1 de pie, manteniendo su valor emanado no solo por su belleza natural, sino tambi\u00e9n por sus ra\u00edces hist\u00f3ricas que le dan un sentido de identidad y por las personas comprometidas con la tierra que les pertenece. Estos aspectos hoy cobijan y acompa\u00f1an a un Acapulco en recuperaci\u00f3n, es por eso que considero importante hacer una lectura del sentir y comportamiento social desde aquella noche.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\"><strong>P\u00e9rdida y duelo despu\u00e9s de la tormenta<\/strong><\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Las p\u00e9rdidas traen consigo dolor debido al rompimiento de un v\u00ednculo afectivo. Cuando el quebrantamiento se da inesperadamente se origina una profunda herida emocional. Otis provoc\u00f3 p\u00e9rdidas de personas, casas, negocios, proyectos, patrimonios, objetos, dinero, trabajos, mascotas entre muchas otras cosas. Estas produjeron estados an\u00edmicos que se agudizaron influyendo en otros comportamientos. Las personas de manera natural pueden generar mecanismos de defensa para proteger y ocultar la vulnerabilidad en la que se encuentran. Con ello comienzan una readaptaci\u00f3n psicol\u00f3gica que permite gradualmente reconocer la p\u00e9rdida. A ese proceso de recuperaci\u00f3n se le conoce como duelo. Transitarlo conduce a superar las crisis de las que se obtiene un gran crecimiento. En su defecto un mal manejo de estas en ese per\u00edodo puede prolongar el trance conduciendo a un desequilibrio emocional del que pueden surgir alteraciones en la conducta que afectan otros aspectos de la vida. Algunos s\u00edntomas pueden reflejarse en enfermedades psicosom\u00e1ticas, trastornos en la alimentaci\u00f3n o el sue\u00f1o, en sentimientos de culpa o ira, as\u00ed como en estr\u00e9s postraum\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Durante los siguientes d\u00edas, semanas y meses despu\u00e9s del hurac\u00e1n muchas personas experimentaron un proceso de duelo. Cada una de acuerdo al grado de sus afectaciones, teniendo como com\u00fan denominador una misma experiencia. De acuerdo a la psiquiatra Elisabeth Kubler-Rose es posible identificar varias etapas. Una primera es la<strong> negaci\u00f3n<\/strong>. Al amanecer se produjo un estado de shock al ver la destrucci\u00f3n que llev\u00f3 a experimentar sensaciones de desconcierto y confusi\u00f3n esperando encontrar razones de qu\u00e9 lo sucedido no era tan grave. Esta fase de no creer o aceptar lo que pas\u00f3 suele ser corta, pero el golpe con la realidad de la devastaci\u00f3n comenz\u00f3 a remover emociones. En ese momento no se alcanzaba a ver la dimensi\u00f3n total de los hechos, hasta que paulatinamente se fue reconociendo el estado en el que se encontraban casas, calles, pertenencias y familiares.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">En una segunda etapa esta la <strong>ira. <\/strong>Este per\u00edodo es prolongado y conjuga muchos sentimientos al mismo tiempo. Se puede perder la ecuanimidad, ya que la racionalizaci\u00f3n del hecho, est\u00e1 debajo de una pesada carga emocional. De ella emergieron sentimientos de frustraci\u00f3n e impotencia porque se acept\u00f3 la destrucci\u00f3n y la p\u00e9rdida. En las primeras semanas el enojo y dolor se intensificaron produciendo culpa, tristeza, desolaci\u00f3n o duda en medio de un entorno donde no exist\u00edan signos tangibles que pudiesen contrarrestarlo. Se entr\u00f3 en un estado constante de incertidumbre y desorientaci\u00f3n. No hab\u00eda claridad sobre lo que se avecinaba, incrementando temores en lugar de certezas. El saque\u00f3 colectivo del que hablar\u00e9 m\u00e1s adelante fue una de las principales reacciones de esta etapa. Aparecieron en ese per\u00edodo los primeros s\u00edntomas de des\u00e1nimo, ansiedad y depresi\u00f3n como resultado del miedo y la crisis. Estos estados emocionales a un a\u00f1o todav\u00eda est\u00e1n presentes y toman otras manifestaciones de forma individual y social. Es normal tener miedo en fechas cercanas al sentir el viento o la lluvia. Esto habla de los temores reprimidos que aparecen como reminiscencias que tocan fibras sensibles. Expresar esos sentimientos es primordial, ya que liberan el peso invisible de una herida viva que en muchas personas todav\u00eda no cicatriza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Hay una tercera fase muy corta, la de <strong>negociaci\u00f3n,<\/strong> donde se guarda la esperanza de que todo volver\u00e1 a ser igual que antes. Existe en el fondo un deseo de regresar el tiempo. Es una especie de c\u00e1psula mental que tiene la finalidad de sentir que no se ha perdido lo ya perdido. Este juego psicol\u00f3gico concluye y conduce a la etapa de <strong>depresi\u00f3n<\/strong> como cuarto momento que lleva a un estado de desolaci\u00f3n, tristeza y vac\u00edos interiores ya que se asume de forma definitiva la realidad de la p\u00e9rdida. Este paso para los psic\u00f3logos es el m\u00e1s importante en el acompa\u00f1amiento terap\u00e9utico, de no vivirse se detiene la llegada a la fase final extendi\u00e9ndose el duelo que detona otros efectos. Seg\u00fan Kubler una p\u00e9rdida hace que la vida deje de tener sentido durante un tiempo. Muchas personas este a\u00f1o experimentaron un vac\u00edo que inconscientemente escondieron, ya que las condiciones obligaron a ocuparse de atender lo inmediato. Levantar los escombros, reconstruir las casas, buscar alimentos, cuidar el trabajo o quienes lo perdieron encontrar opciones donde poco exist\u00edan. Cubrir deudas, avanzar teniendo casi todo en contra, vivir con la falta de certezas son algunas de las preocupaciones de esa fase.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Este c\u00famulo de demandas emergentes va guardando temporalmente ese estado de p\u00e9rdida reflejado en agotamiento f\u00edsico y mental. Visto colectivamente esta fase se identifica a trav\u00e9s del desconcierto en la ciudad. Las manifestaciones, las protestas y bloqueos que hablan a las autoridades responsables de las inconformidades e injusticias que existen son expresiones concretas en esta fase. Son catarsis colectivas que siguen hablando de lo que todav\u00eda no se ha resuelto. El cierre de negocios muestra la crisis de un estado debilitado econ\u00f3mica y pol\u00edticamente, con una poblaci\u00f3n alterada social y emocionalmente. Ante ello la se\u00f1al m\u00e1s urgente que traer\u00e1 efectos en la cultura de la poblaci\u00f3n y se ver\u00e1 a mediano y largo plazo es el cierre de varias escuelas, ya que las instituciones educativas son el coraz\u00f3n de una ciudad y el patrimonio m\u00e1s valioso e importante de una sociedad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Una \u00faltima etapa es la <strong>aceptaci\u00f3n,<\/strong> donde se reconoce a la p\u00e9rdida como parte de la vida. Aceptar produce calma y ayuda a comprender los propios sentimientos tomando consciencia de que hay situaciones inevitables de las que nadie est\u00e1 exento de vivir. Durante la aceptaci\u00f3n se considera que es posible enfrentar otra p\u00e9rdida y superarla. A un a\u00f1o de distancia del hurac\u00e1n Otis estos procesos todav\u00eda no est\u00e1n concluidos socialmente. Casi todos los acapulque\u00f1os sufrieron una dura separaci\u00f3n de algo que les pertenec\u00eda. Es un buen ejercicio a un a\u00f1o de lo sucedido revisar que ha pasado con las emociones e identificar como se ha recorrido el duelo. Algunas preguntas a reflexionar individualmente al respecto podr\u00edan ser: \u00bfC\u00f3mo me siento hoy despu\u00e9s de un a\u00f1o del hurac\u00e1n? \u00bfQu\u00e9 emociones prevalecen relacionadas a lo que pas\u00e9? \u00bfHe terminado de resolver las afectaciones provocadas por el hurac\u00e1n, material, financiera o laboralmente? \u00bfEn qu\u00e9 etapa del duelo me encuentro? \u00bfQu\u00e9 he hecho para manejar las p\u00e9rdidas? \u00bfQu\u00e9 he dejado de hacer? \u00bfC\u00f3mo ha cambiado mi vida a un a\u00f1o del hurac\u00e1n? \u00bfQu\u00e9 aprendizajes he recogido de todo lo vivido? \u00bfA qu\u00e9 me invita lo que he pasado?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7619 size-full\" src=\"https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-pantalla-2025-02-13-115726.png\" alt=\"\" width=\"754\" height=\"371\" srcset=\"https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-pantalla-2025-02-13-115726.png 754w, https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-pantalla-2025-02-13-115726-300x148.png 300w\" sizes=\"(max-width: 754px) 100vw, 754px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\"><strong>Comportamiento social<\/strong><\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Mucho se ha hablado del saque\u00f3 masivo que se dio desde las primeras horas de la ma\u00f1ana despu\u00e9s de la tormenta y que se prolong\u00f3 los siguientes d\u00edas. Esta conducta fue una descarga en masa que diluy\u00f3 la conciencia social y a manera de trance llev\u00f3 a un comportamiento violento y abusivo olvidando totalmente la empat\u00eda y dejando de lado la solidaridad ante las necesidades comunitarias. Se impuso el yo sobre el nosotros provocando una devastaci\u00f3n mayor para Acapulco. Este fen\u00f3meno colectivo que estuvo presente en toda la ciudad visibiliz\u00f3 los impulsos de un ego\u00edsmo arraigado. Es triste decirlo, pero los actos de rapi\u00f1a son el rostro desagradable de una sociedad. Est\u00e1s conductas son un term\u00f3metro que mide la ausencia de principios \u00e9ticos existentes en una poblaci\u00f3n. Los saqueos masivos develan la cara oculta de una ciudad que guarda mucho de lo que verdaderamente hay detr\u00e1s de ella. Con el abandono de las instancias oficiales el oportunismo llev\u00f3 al saqueo de tiendas de autoservicio, comercios de cualquier tipo e incluso casas. \u00bfEra v\u00e1lido hacerlo? \u00bfera necesario? \u00bfde qu\u00e9 habla ese comportamiento? Alberto Camus dec\u00eda que la integridad no tiene necesidad de reglas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Tomo la descripci\u00f3n que hace Gustavo Le Bon para hablar de la psicolog\u00eda de las multitudes. Este soci\u00f3logo dice que el comportamiento colectivo es un aglomerado de personas que posee caracter\u00edsticas nuevas y se encuentra sometida a la ley mental de las muchedumbres, donde la personalidad individual consciente se desvanece, llevando a que los sentimientos e ideas individuales sean orientadas en una misma direcci\u00f3n. Se forma un alma colectiva, transitoria sometida a la unidad mental de las masas. El impacto de la devastaci\u00f3n de Otis dej\u00f3 condiciones que provocaron una despersonalizaci\u00f3n para conformar un sentimiento masivo que rebas\u00f3 la conciencia del cuidado y del bien com\u00fan conduciendo a actos de rapi\u00f1a. Las reacciones de algunos escondidos en el anonimato y otros sin pretenderlo se alinearon en un solo comportamiento social donde el criterio era obtener \u201clo que se necesitaba\u201d, y \u201clo que se deseaba\u201d, desarticulando totalmente la base que sostiene los principios y pensamientos para la regulaci\u00f3n de un comportamiento justo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">La individualizaci\u00f3n es una condici\u00f3n de la fragilidad humana que despersonaliza, desensibiliza y pierde de vista las necesidades de los otros. Cuando existen hechos que colocan a las personas en situaciones de vulnerabilidad, la l\u00ednea que separa la toma de conciencia entre lo que dignifica al ser humano y el deseo de imponerse por encima sin importar nada para obtener algo es muy delgada. La ciudad de Acapulco estuvo en circunstancias muy graves que pod\u00edan mostrar la grandeza de la solidaridad humana, pero en lugar de ello se resalt\u00f3 una profunda falta de consideraci\u00f3n social. Por ello pienso que es muy importante tomar como reflexi\u00f3n valiosa la segunda f\u00f3rmula de la \u00e9tica sobre el imperativo categ\u00f3rico del que habla Immanuel Kant donde dice: <em>\u201cobra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio\u201d.<\/em> Este planteamiento coloca el peso en la responsabilidad civil de la conducta. Las acciones individuales se piensan incluyendo siempre el cuidado colectivo. En los d\u00edas posteriores al hurac\u00e1n muchas familias que sufrieron da\u00f1os y p\u00e9rdidas totales tuvieron que levantarse solas haciendo frente a sus p\u00e9rdidas. Por otro lado, hubo quienes fueron afectados muy poco por el hurac\u00e1n volc\u00e1ndose en el saqueo para obtener beneficios a su favor y no en ayudar a los que lo necesitaban. Estos actos de rapi\u00f1a despu\u00e9s de una situaci\u00f3n de desastres no son nuevos, han sucedido en cualquier lugar del mundo. Hay poblaciones en muchos pa\u00edses que ante desastres los ciudadanos y las autoridades reaccionan de otra manera y en conjunto reconstruyen su localidad, demostrando su cultura del cuidado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">\u00bfEs este comportamiento colectivo un asunto de la moral y la \u00e9tica? \u00bftiene que ver la cultura o la educaci\u00f3n? \u00bfest\u00e1 relacionado con la psicolog\u00eda o el sentido com\u00fan? \u00bfpertenece al campo de la pol\u00edtica y lo social? En la conducta humana est\u00e1n presentes todos los factores. La interrelaci\u00f3n de cada persona con todos los \u00e1mbitos que lo rodean a lo largo de su vida tendr\u00e1 una amplia influencia en sus respuestas. Lo sucedido en Acapulco tiene diversas aristas para entenderlo. Por todo ello es importante sobre estas reacciones tomar lo que dec\u00eda Stephen Covey: Entre el est\u00edmulo y la respuesta existe un espacio donde reside la libertad y la capacidad de decidir. Ah\u00ed radica el crecimiento humano.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7620 size-large\" src=\"https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/descarga-3-1024x642.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"642\" srcset=\"https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/descarga-3-1024x642.jpg 1024w, https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/descarga-3-300x188.jpg 300w, https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/descarga-3-768x482.jpg 768w, https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/descarga-3.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\"><strong>Esperanzas y voluntades<\/strong><\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Las crisis son experiencias de vida que dejan lecciones para el crecimiento siempre y cuando se identifiquen y acepten las ense\u00f1anzas impl\u00edcitas en los hechos acontecidos. En cada adversidad hay semillas de sabidur\u00eda que cada persona puede adaptarlas a su momento y contexto particular para obtener con el tiempo los frutos de esa dificultad. Como lo mencion\u00e9 al principio parte de esta recuperaci\u00f3n ante la crisis est\u00e1 en el manejo personal del proceso de duelo. Esta introspecci\u00f3n juega un papel clave para identificar en las afectaciones sufridas por el hurac\u00e1n el sentido que pueden tomar si se revisan como posibilidades y no \u00fanicamente como da\u00f1os. Esto porque las p\u00e9rdidas y sufrimientos confrontan la realidad, sacuden la zona de confort e interpelan la existencia. Es en esos escenarios donde se pone a prueba la capacidad humana para anteponerse a los obst\u00e1culos y manejar situaciones dif\u00edciles que fortalecen el esp\u00edritu. No se pueden evitar los reveses, pero si es posible recibirlos con entereza y darle una renovada interpretaci\u00f3n para responder de la mejor manera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">La vida tiene un lenguaje para comunicarse teniendo como recurso principal las experiencias estructurantes o fundantes. Aprender a interpretar este idioma depende no nada m\u00e1s del pensamiento, sino de los sentimientos que disponen el o\u00eddo del alma, por ello es importante leer cuidadosamente desde la interioridad y descubrir concreta y directamente lo que la vida quiere decir en cada momento. Por ejemplo, la esencia del amor se conoce en una p\u00e9rdida, el valor de la justicia es m\u00e1s claro despu\u00e9s de pasar por un abuso. La convicci\u00f3n por la b\u00fasqueda de la paz aparece cuando se han enfrentado diferentes tipos de violencia. Sufrir traici\u00f3n o deslealtad lleva a entender porque el perd\u00f3n es uno de los actos m\u00e1s liberadores. Con todo esto no quiero decir que \u00fanicamente a trav\u00e9s de este tipo de experiencias hay un crecimiento personal y social, sino que en las crisis es donde la vida habla m\u00e1s directa y claramente mostrando que los principios humanos m\u00e1s elevados tambi\u00e9n se descubren y apropian despu\u00e9s de cruzar la desolaci\u00f3n, el dolor o las p\u00e9rdidas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">El hurac\u00e1n Otis ha sido una experiencia estructurante para los acapulque\u00f1os marcando la historia del puerto en un antes y un despu\u00e9s. Sus estragos trajeron consigo caos, desolaci\u00f3n y miedo durante los primeros meses, pero parad\u00f3jicamente ese suceso tambi\u00e9n dej\u00f3 ense\u00f1anzas para la vida. Menciono dos de ellas. Primero la aceptaci\u00f3n de la fragilidad humana ante la fuerza de la naturaleza, que hace un recordatorio enf\u00e1tico sobre el respeto y el cuidado del planeta para habitar con \u00e9l en armon\u00eda. Segundo la importancia de la conciencia profunda de la solidaridad y la fraternidad social que posibilita la acci\u00f3n amorosa que habita en cada persona. Nadie est\u00e1 exento de requerir del otro. Quien hoy da una mano de ayuda, recibir\u00e1 despu\u00e9s apoyo de otro cuando lo necesite. En ese sentido los signos de la realidad son m\u00e1s claros en la adversidad, porque al igual que el brillo de las estrellas es m\u00e1s intenso cuando las noches son m\u00e1s obscuras, as\u00ed tambi\u00e9n cuando se cree que todo se ha perdido, aparece la esperanza que se\u00f1ala el horizonte diciendo que siempre es posible volver a empezar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Hasta hoy no ha sido f\u00e1cil la recuperaci\u00f3n de Acapulco, se espera todav\u00eda m\u00e1s tiempo para que todos los hoteles est\u00e9n operando y muchos negocios abran. Todav\u00eda falta para que muchas calles se reconstruyan, los servicios del agua, luz o telefon\u00eda no tengan las fallas que a\u00fan persisten y la econom\u00eda de Acapulco vuelva a renovarse, pero lo m\u00e1s importante es la estabilidad y el bienestar de sus habitantes y visitantes. La salud social es resultado de la educaci\u00f3n y la cultura. Conocer los or\u00edgenes y las ra\u00edces de Acapulco permite dar el valor y el sentido a sus ciudadanos en relaci\u00f3n al compromiso con lo que les pertenece. Nadie ama lo que no conoce. Es muy dif\u00edcil forjar un mejor futuro si no se conoce el pasado. Quien no conoce su historia est\u00e1 condenado a repetirla, dec\u00eda Nicol\u00e1s Ruiz de Santayana. Al respecto al igual que muchas personas despu\u00e9s del hurac\u00e1n pens\u00e9 mucho en el origen del nombre de Acapulco que significa: <strong><em>El lugar en donde fueron destruidos o arrasados los carrizos. <\/em><\/strong>Tambi\u00e9n me acord\u00e9 de la antigua leyenda de la que proviene su nombre que a continuaci\u00f3n describo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\"><em>Una tribu yope establecida en la bah\u00eda fue atacada por una tribu n\u00e1huatl. Al ser derrotada fue obligada a huir. La nueva tribu se qued\u00f3 en el lugar y naci\u00f3 Acatl, hijo del jefe de la tribu n\u00e1huatl, quien fue encomendado a Quetzalc\u00f3atl. Cuando Acatl se volvi\u00f3 mayor parti\u00f3 a buscar esposa. Conoci\u00f3 a una joven llamada Qui\u00e1huitl, sin saber que era hija del jefe de aquella tribu yope. El padre de la joven neg\u00f3 el permiso para unirse y maldijo a Acatl con un hechizo. Triste, regres\u00f3 a la bah\u00eda y llor\u00f3 su amargura hasta deshacerse y convertirse en un charco de lodo, donde brotaron unos carrizos. Quetzalc\u00f3atl furioso por el da\u00f1o a su protegido castig\u00f3 a los yopes, convirtiendo a Qui\u00e1huitl en nube. Una tarde la nube penetr\u00f3 por la bocana a la bah\u00eda y al ver los carrizos, hijos de Acatl, por celos y furia se arroj\u00f3 sobre ellos en forma de tromba para morir en el lodazal y fundirse con Acatl.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">\u00bfEs esta una historia simb\u00f3lica de dolor y desastre para un pueblo? \u00bfExisten similitudes de la narrativa con el paso del hurac\u00e1n Otis? \u00bfSer\u00e1 que los antepasados de los acapulque\u00f1os fueron testigos de un hurac\u00e1n para crear la leyenda? \u00bfQu\u00e9 interpretaci\u00f3n puede leerse entre la realidad actual de Acapulco y el castigo a los yopes? Conclusiones variadas y reflexiones interesantes podr\u00edamos obtener de este an\u00e1lisis. No quiero retomar la lucha, la venganza, la maldici\u00f3n, el amor y la devastaci\u00f3n de la leyenda ya que forman parte de elementos comunes en las historias antiguas y en la vida de los primeros pueblos, pero s\u00ed de esta narraci\u00f3n donde los yopes son expulsados de su tierra por los n\u00e1huatls quiero quedarme a pensar en las consternaciones que comunitariamente ambas tribus pasaban, imaginar sus emociones y reacciones colectivas, as\u00ed como con los sue\u00f1os y esperanzas de <em>Acatl<\/em> y <em>Qui\u00e1huitl<\/em> donde sus destinos fueron marcados por los dioses, pero dominados por sus emociones. Es desde ese \u00e1ngulo desde donde reflexiono el sentir y los conflictos de los antepasados que dieron origen a este cuento que tambi\u00e9n habla de p\u00e9rdidas, duelos, esperanzas y voluntades. Aspectos de un pasado hist\u00f3rico que ayudan a comprender el significado de lo que guarda la vida de la estirpe acapulque\u00f1a y tambi\u00e9n a recrear una perspectiva colectiva de sus creencias, emociones y modos de responder que ten\u00edan ante su realidad, tomando en cuenta que est\u00e1s son resultado del proceso social creado por su cultura, tal como lo mencionaba Erich Fromm.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Hoy que veo la reconstrucci\u00f3n de las calles, edificios, casas y dem\u00e1s que poco a poco se recuperan, miro tambi\u00e9n los rostros de las personas, quienes s\u00e9 que tambi\u00e9n muchas est\u00e1n reconstruyendo sus procesos de vida. Lo hago tratando de encontrar respuestas para comprender los miedos, creencias, anhelos y esperanzas colectivas de Acapulco despu\u00e9s de un a\u00f1o del paso del hurac\u00e1n. Y con ello vienen a mi mente aquellas ma\u00f1anas que pasaba con mi abuela. Veo la mesa, su taza de caf\u00e9, el radio de pilas sobre la alacena y la observo parada en la cocina con su vestido blanco con flores azules. Me narra detalladamente el galop\u00e9 del caballo que pasa frente a su casa. Describe las botas, el sombrero y la ropa negra de aquel jinete que presagi\u00f3 la llegada de una culebra que bajaba del cielo a tomar agua del mar. Me veo frente a ella con los ojos bien abiertos. Experimento las sensaciones de temor de saber que aquel misterioso caballero mandar\u00eda a aquel monstruo para atemorizar a sus pobladores y pienso: \u00bfpasar\u00e1 otra vez? \u00bfescuchar\u00e9 el galop\u00e9? \u00bfsabr\u00e1 qu\u00e9 s\u00e9 de \u00e9l? \u00bfla culebra volver\u00e1? \u00bfse ir\u00e1 despu\u00e9s de tomar agua de mar? \u00bfvivir\u00e1 all\u00e1 arriba a\u00fan?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Mi abuela fue una mujer extraordinaria vivi\u00f3 97 a\u00f1os. Seguramente hoy me estar\u00eda contando lo que ser\u00eda para ella la devastaci\u00f3n de Otis. Aunque s\u00e9 que su interpretaci\u00f3n ser\u00eda muy distinta a la realidad, me quedar\u00eda con la ense\u00f1anza de su sabidur\u00eda, porque la fuerza de su creencia ser\u00eda respaldada por el proceso social de su cultura. Entonces ella me mirar\u00eda a los ojos y con muchas dudas seguro me preguntar\u00eda \u00bfEn qu\u00e9 creen los acapulque\u00f1os?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7521 size-full\" src=\"https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-pantalla-2025-02-10-153534.png\" alt=\"\" width=\"1601\" height=\"897\" srcset=\"https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-pantalla-2025-02-10-153534.png 1601w, https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-pantalla-2025-02-10-153534-300x168.png 300w, https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-pantalla-2025-02-10-153534-1024x574.png 1024w, https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-pantalla-2025-02-10-153534-768x430.png 768w, https:\/\/www.loyola.edu.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Captura-de-pantalla-2025-02-10-153534-1536x861.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 1601px) 100vw, 1601px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>Referencias <\/strong><\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Covey, S. (1995) Los 7 h\u00e1bitos de las familias altamente efectivas. Editorial Paidos. M\u00e9xico.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Fromm, E. (2004) El miedo a la libertad. Editorial Paidos. M\u00e9xico.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Kant, Immanuel (1995), Fundamentaci\u00f3n de la metaf\u00edsica de las costumbres. Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica. La paz perpetua Porr\u00faa, M\u00e9xico.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">K\u00fcbler-Ross, E. &amp; Kessler, D. (2005). Sobre el duelo y el dolor. Ediciones Luci\u00e9rnaga. Barcelona. Joseph, G. (1984) En el viejo Acapulco. Editorial Prensa. M\u00e9xico.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Pasta, T. (1983) Crecimiento demogr\u00e1fico de Acapulco. Ediciones Municipales. Acapulco. Guerrero.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Le Bon G. (1989) Psicolog\u00eda de las multitudes. Editora Nacional.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Palencia. Vidrio, L. A. Coordinador (2024) La huella de Otis en Acapulco Un an\u00e1lisis de las secuelas pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\">Integralia Consultores <a style=\"color: #000000;\" href=\"http:\/\/www.integralia.com.mx\">www.integralia.com.mx<\/a><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"https:\/\/www.milenio.com\/opinion\/maria-doris-hernandez-ochoa\/columna-maria-doris-hernandez-ochoa\/la-rapina-como-signo-de-degradacion\">https:\/\/www.milenio.com\/opinion\/maria-doris-hernandez-ochoa\/columna-maria-doris-hernandez-ochoa\/la-rapina-como-signo-de-degradacion<\/a><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>S\u00edguenos en:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/LoyolaSecu\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Facebook<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/loyolauniversidad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Instagram<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/x.com\/Loyola_Sistema\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Twitter.<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones sobre los procesos psicosociales en Acapulco a un a\u00f1o del hurac\u00e1n Otis. Por: Jos\u00e9 Antonio Brito Sol\u00eds &nbsp; En el Acapulco de finales del Siglo XIX las suposiciones de los pobladores creaban historias que con el tiempo se convert\u00edan en leyendas. Una de ellas me la narr\u00f3 mi abuela. 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