Loyola transforma la tradición en un acto de conciencia social.
Con motivo del Día de Muertos, estudiantes de diversas licenciaturas de la Universidad Loyola del Pacífico llevaron a cabo una exposición de altares que, además de honrar esta tradición ancestral, visibilizó algunas de las problemáticas más apremiantes de nuestro contexto social, local y global.
Rodeados de cempasúchil, veladoras y elementos simbólicos propios de esta festividad, los altares ofrecieron una representación respetuosa y significativa de la memoria de quienes han partido, integrando al mismo tiempo una profunda reflexión sobre la realidad contemporánea.
Algunos de los altares estuvieron dedicados a distintos acontecimientos y figuras que han marcado la historia reciente:
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Guerra en Palestina: un homenaje a las víctimas de los conflictos armados y a la crisis humanitaria que continúa afectando a miles de personas.
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Ayotzinapa Vive +43: en memoria de los 43 estudiantes desaparecidos, recordando la exigencia permanente de verdad y justicia.
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Personas fallecidas debido al huracán Otis: un tributo a quienes perdieron la vida durante la tragedia que impactó gravemente a Acapulco.
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Homero Gómez González: defensor del Santuario de la Mariposa Monarca, símbolo de la lucha ambiental y de la protección de la biodiversidad en México.
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María de los Dolores Asúnsulo y López Negrete / María de los Ángeles Maldonado de Aguirre: reconocimiento a mujeres que, desde su labor social y comunitaria, dejaron una huella significativa.
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Fallecidos por la guerra en Ucrania: un recordatorio del sufrimiento humano derivado de los conflictos internacionales.
Este espacio no solo permitió mantener viva una de las tradiciones más representativas de nuestra cultura, sino que también invitó a la comunidad universitaria a reflexionar sobre los retos actuales y a asumir un compromiso activo para transformar nuestro entorno desde la empatía, la solidaridad y la justicia.
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